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Los médicos le habían dicho que su bebé sería “un monstruo”. ¡Pero ella continuó con su embarazo y hoy quiere mostrar sus fotos al mundo entero!

Los médicos le habían dicho que su bebé sería “un monstruo”. ¡Pero ella continuó con su embarazo y hoy quiere mostrar sus fotos al mundo entero!

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Los médicos le habían dicho que su bebé sería “un monstruo”. ¡Pero ella continuó con su embarazo y hoy quiere mostrar sus fotos al mundo entero!

Veronika y Evgeny Semchhenko sabían que su segundo hijo no sería como los demás niños. Durante el embarazo, los médicos habían diagnosticado que el bebé padecía Síndrome de Down, también conocido como Trisomia 21. Aconsejaron a Veronika que abortase. Cuando el plazo para abortar expiró, le dijeron que simplemente, abandonase al bebé. Pero el matrimonio Russe volvió a casa con su recién nacido. Un año después, Veronika ha publicado esta carta en las redes sociales:

“Desde que nuestro hijo nació, hemos vivido tantos momentos maravillosos, que ya he perdido la cuenta. Tantas cosas interesantes y tantos signos que nos demuestran que nuestro hijo tiene el mismo derecho a vivir que cualquier otro niño. Fue un bebé deseado, que simplemente, fue diagnosticado con el síndrome de Down. La gente nos pregunta a menudo si conocíamos su diagnóstico antes de su nacimiento. Por supuesto que lo sabíamos. Yo estaba en la semana 21 de mi embarazo cuando nos lo dijeron. Y por cierto, de la manera más desagradable posible.

Mi marido y yo habíamos tomado una decisión: si nuestro hijo quería vivir, viviría. Y allí, los médicos nos presionaron intentando hacernos cambiar de opinión. Nos dijeron literalmente, que íbamos a tener “un monstruo”. Mi marido y yo nos quedamos locos al oír eso.

Cuando la gente nos dice que nuestro hijo es un niño muy particular, para mí hay dos formas de tomarme esta frase: por el lado negativo: el niño será excluido porque no es como los demás o porque tiene una enfermedad, o por el lado positivo: este niño tiene un don especial. Dios le ha dado la suerte de ser único y nos lo ha enviado a nosotros. ¡Sólo a nosotros! 

Hay algo que percibimos en él que nosotros no tenemos: una especie de fuerza interior. Sus abrazos contienen tal dosis de amor y calidez que nadie puede permanecer insensible ante ellos. En su risa hay todo un universo. Su mirada es profunda… ¡él simplemente es diferente! ¡Y nosotros estamos muy orgullosos de que sea nuestro hijo! 

Cuando sonríe, transmite alegría y calor humano. ¡Y envuelve a todos con esa luz! Es un sentimiento muy fuerte. De golpe, te sumerges en el calor, el amor, la alegría. Y eso es algo que quieres sentir, más y más. Deseas volver para estar con él, tocarlo, besarlo. Algunas personas de nuestro entorno están preocupadas por el hecho de que le han diagnosticado este síndrome. Pero cuando lo conocieron, cambiaron de opinión. Yo también cambié y toda mi familia, también.

Erofrey es como un libro mágico: todos los días, cuando abre los ojos, abre un nuevo capítulo de su vida, que a nosotros nos parece un milagro. Y él llena la nuestra de momentos mágicos. 

Hoy puedo decir con orgullo, que, como madre, tengo el hijo más formidable del mundo. Estoy feliz de que él sea nuestro niño. Estoy feliz de que esté en nuestras vidas. Él está creciendo lleno de alegría y se está desarrollando de forma estupenda. ¡Está viviendo una vida bonita y feliz con nosotros! Ahora tiene algo más de un año y ya sabe sentarse, andar a gatas y caminar con ayuda, como cualquier niño de su edad. Reconoce su nombre y entiende todo lo que le dicen. ¡Y siente una adoración sin límites por su hermana mayor! 

Durante este año, no hemos caído en los mismos errores que cometimos con nuestra primera hija. Ya nos “advirtieron” que un niño tan “especial” como el nuestro iba a absorber toda nuestra energía, a ocupar todo nuestro tiempo y a arruinarnos. Que yo descuidaría a mi marido y a mi hija. Pero pueden creerme ¡nada de eso ha ocurrido! Erofey nos da toneladas de energía, de buen humor, de felicidad. Tenemos la impresión de que juntos, podremos mover montañas. Él ha fortalecido a nuestra familia más aún. Yo intento darle a cada uno la misma atención ya que soy madre de dos hijos. Y gracias a mi maravilloso hombre, tengo tiempo para mí misma, para hacer magníficas sesiones de fotos y de psicoterapia. Mi querido hijo, te doy las gracias por habernos elegido para ser tu familia y formar parte de nuestras vidas. La vida es maravillosas y cada día lo es más.” 

Qué bonito homenaje el de esta madre a su hijo, ¿no te parece? ¿Qué añadirías tú?

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