Imágenes : Abandona a su hija en un orfanato y 20 años después, la joven, convertida en una celebrity, quiere retomar el contacto...

Abandona a su hija en un orfanato y 20 años después, la joven, convertida en una celebrity, quiere retomar el contacto...

¡Nunca es tarde!

Publié le par EspanolBuzz dans Imágenes
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Jessica Long, de 20 años, dio mucho que hablar en los Juegos Paralímpicos de Londres de 2012. La joven consiguió cinco medallas de oro y dos de plata, convirtiéndose así en la nadadora paralímpica más condecorada de la historia. Pero pocos saben lo difícil que ha sido su camino hacia el éxito... 

Aunque en la actualidad, la joven vive en Estados Unidos, Tatiana nació en un pequeño pueblo de Siberia. 

Nació sin piernas, debido a la hamimelia fibular, una deformación congénita, que le impediría caminar en toda su vida. Sus padres biológicos decidieron entregarla en adopción. 

Su primer año de vida transcurrió en Siberia, en un lugar sin recursos en los que se usaban trozos de tela a modo de pañales. Cuando Beth y Steven Long la vieron en los documentos de adopción internacional, al instante supieron que esa niña sería su hija y atravesaron la mitad del globo para ir a buscarla. 

A los padres adoptantes les informaron de que la pequeña Tatiana no tenía padres. Una vez adoptada, la llevaron a Estados Unidos y le dieron un nuevo nombre: Jessica. A los 18 meses, le amputaron las piernas deformes y le colocaron unas prótesis con las que aprendió a caminar. 

19 años más tarde, el mundo entero aclamaba a esta sirena y Jessica anunció a sus padres que quería conocer la historia de su familia biológica. Ella siempre supo que había sido adoptada y suponía que sus padres habían muerto. Al contactar con su país de origen para saber más, quedó sorprendida al saber que estaban vivos y vivían cerca de Bratsk. 

Ella quería agradecer a sus padres haberle dado la oportunidad de vivir esta vida maravillosa en la que sus sueños se habían cumplido. 

La madre biológica de Jessica casi se desmayó al saber que su hija era una célebre atleta que deseaba contactar con ella. Llorando de emoción, le escribió una carta para reencontrarse. 

En 2013 Jessica pudo por fin visitar su ciudad natal. Su madre biológica lloró de alegría al volver a ver a su hija 20 años después. "Lo siento mucho, i niña", le dijo en ruso. Jessica no sabía hablar este idioma aunque aquella misma noche, le envió un mensaje en ruso a su madre: "Simplemente, te quiero". ¡Unas palabras que su madre no esperaba! 

 

¡Qué hermosa historia de amor y perdón! ¿No te parece? 

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Source: No lo creo · Crédit Photo: Captura de vídeo Youtube

Aimez / Commenter