Noticias : ​¡Los equipos de socorro llegan al lugar y al descubrirla en el suelo quedan en estado de shock!

​¡Los equipos de socorro llegan al lugar y al descubrirla en el suelo quedan en estado de shock!

Al abrir la puerta, la encuentran en el suelo

Publié le par EspanolBuzz dans Noticias
Partager sur Facebook
87 87 Partages

¡Los equipos de socorro llegan al lugar y al descubrirla en el suelo quedan en estado de shock!

Hannah Koestlier, hoy en día es una bella joven de 22 años que se siente bien en su piel. No hace mucho tiempo, estuvo a punto de morir a causa de su anorexia.

Todo comenzó desde muy joven, ya que su familia, que se trasladaba a menudo, hacía que Hannah se sintiera sola y solo aspiraba a tener estabilidad.

Hannah nació en Austria, creció en China, en Corea del Sur, en Estados Unidos y en Japón. Todos estos grandes cambios habrían sido los desencadenantes de su enfermedad. Le costaba hacer amigos y a menudo se encontraba en entornos muy diferentes. Para tener estabilidad, comenzó a restringir sus hábitos alimentarios y eso llegó a convertirse en una obsesión. Comenzó por desterrar de su alimentación la comida basura, y poco a poco la lista de alimentos admitidos va disminuyendo.

Rápidamente, la joven pierde algunos kilos aunque eso no es suficiente para ella. Hannah comienza a caer lentamente en la espiral de la anorexia mental. Ya no come nada de materia grasa ni glúcidos. Solo come tofu y verduras cocidas al vapor. A los 17 años, mide 1,80 y pesa 53 kilos, lo que le da un aspecto demacrado y se le empieza a caer el cabello. Sus padres comienzan a inquietarse por ella y la llevan al médico.

El médico le dice que debe sentarse a comer y les pide a sus padres que no la dejen sola a las horas de las comidas. Pero eso no funciona porque Hannah tiene un gran bloqueo mental frente a ciertos alimentos. Incluso llegó a tirar un plato de pasta a la cara de su madre porque le había echado un poco de parmesano. “Mi madre puso todo de su parte para ayudarme, pero yo no lo aceptaba. Menos mal que ella sabía diferenciar entre la enfermedad y yo”. Poco a poco, Hannah vuelve a un peso normal. Cuando se diplomó, tenía un índice de masa corporal (IMC), de 17, cuando la media está entre 18 y 24 para una persona con buena salud. Pero ya era un gran paso en la buena dirección y eso convenció a sus padres de que la chica podría vivir sola en Austria.

Su abuelo vivía en las proximidades y podría vigilarla mientras que sus padres volvían a Japón por asuntos de trabajo. Por desgracia, Hannah volvió a perder el control y terminó comiendo ¡tres pastelillos de arroz al día y un vaso de agua!

“Creo que debía pesarme unas 10 veces al día”. Demacrada, Hannah solo pesaba 30 kilos y vestía la misma ropa que podría llevar una niña de 10 años. Su cuerpo luchaba para no desfallecer. Al no tener noticias de ella en varios días, su abuelo fue a visitarla. ¡Viendo que no respondía, llamó a una ambulancia! Cuando llegaron los equipos de socorro, echaron la puerta al suelo y la descubrieron tirada en el suelo.

Hannah se despertó en el hospital, conectada a una manguera y a un tubo de alimentación. “Los médicos me dijeron que si no me hubieran encontrado habría muerto al cabo de unos días”, declaró la chica. Tras cinco meses de estancia en el hospital, comenzó una terapia en un centro especializado, en el que le enseñaron a cambiar su relación con los alimentos. Durante diez meses, aprendió a encontrar un comportamiento alimentario normal y cómo encontrar los elementos nutritivos que necesitaba.

Poco a poco, va recuperándose y va documentando su restablecimiento en su cuenta de Instagram, para mostrar a todo el mundo los estragos que puede causar la anorexia. Ya tiene más de 120.000 abonados y recibe numerosos apoyos de parte de otras personas que han pasado por su misma situación y la felicitan por su coraje.

Gracias a la terapia comportamental, Hannah ha vuelto a tomar el control de su alimentación y ha vuelto a un peso normal. ¡Pero su combate no ha terminado y tendrá que seguir luchando día a día! Con regularidad, sigue publicando fotos en Instagram de ella y de sus comidas vegetarianas en las que aparece como una chica feliz.

Hoy en día estudia en Inglaterra y se prepara para trabajar en una compañía aérea. La anorexia es una terrible enfermedad que termina por hacer un fantasma de ti. Esta joven de brillante porvenir no quiere volver a estar así.

¿Conoces casos cercanos de anorexia? ¿Qué solución crees que puede tener esta enfermedad? ¡Déjanos tus comentarios!

Partager sur Facebook
87 87 Partages

Source: Ayoye · Crédit Photo: Ayoye

Aimez / Commenter