Viral : Cuando este padre sintió un olor pestilente en la segunda planta, supo de inmediato que iba a enfrentarse a un escenario “apocaliptico”!
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Cuando este padre sintió un olor pestilente en la segunda planta, supo de inmediato que iba a enfrentarse a un escenario “apocaliptico”!

¡Papá en apuros!

Publié le par EspanolBuzz dans Viral
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Jesse Mab-Phea Hill es un padre que adora a su familia aunque recientemente, ha contado en Facebook uno de los aspectos más difíciles de la paternidad. Este es su relato:

"Tenía un buen día por delante. Había llevado a mi hijo al cole, después fui al gimnasio, saqué a los perros y bajé a relajarme en mi "caverna"en el sótano. Mayra estaba en el gym, Alessandra dormía arriba y los perros estaban fuera. Tenía la casa para mi y me dispuse a disfrutar viendo vídeos de Youtube sin distracciones.

Me entraron ganas de un trozo de pastel de chocolate que habíamos hecho para una fiesta del Club de Scouts de Jesse. Me dirigí a la primera planta. Cuando iba subiendo, sentí un olor desagradable. Miré las escaleras del sótano para ver si los perros habían dejado alguna caca antes de salir pero no vi nada. Y de repente, se me heló la sangre al darme cuenta de que el hedor venía de la planta de arriba. Subí las escaleras gritando, no, no, no, no, hasta que llegué a la habitación de Alessandra. 

¡Allí, de pie, cerca de la barrera para bebés, estaba desnuda y con el pañal en la mano, cubierta de caca de los pies a la cabeza! No hablo de un poco de caca. Hablo de capas de materia fecal humana cubriendo sus brazos, sus piernas, su cara y su pelo. Olía a rayos. Mucho peor que las otras veces que había decidido explorar el contenido de su pañal.

Estuve tentado de cerrar la puerta y esperar hasta que Mayra volviesa a casa, haciéndome el dormido para que fuese ella la que se ocupase del asunto. Pero era la fiesta de las madres mejicanas y yo no quería portarme como un auténtico cerdo. Literalmente, mi hija estaba recubierta de caca y no había ningún sitio por donde cogerla para llevarla al baño. Entonces abrí la barrera para que ella pudiera salir por sus propios medios. En lugar de ello, me sonrió y me tendió los brazos para que la cogiera. Como no lo hice, lanzó una ojeada a su alrededor, salió de la habitación, pasó por delante de mi y comenzó a bajar las escaleras. ¡Pero el baño no estaba abajo y tuve que atraparla! La aferré por las axilas utilizando dos dedos de cada mano y me dirigí con ella al baño.

Al cabo de 20 minutos, conseguí quitarle la caca del pelo, de las plantas de los pies y de entre los dedos. Ahora tocaba ir a su habitación. Pensé que lo peor ya había pasado. ¡¡Pero me equivocaba!

Su habitación parecía el escenario de una película de terror. Todo el lado derecho estaba recubierto de caca todavía fresca. Las paredes, los juguetes, las ventanas, las cortinas, el suelo, el piano bebé, y mi presencia de ánimo. ¡todo cubierto de mierda!

No sabía por donde comenzar. ¡No tuve más remedio que llamar a Mayra! 

Yo estaba dispuesto a prenderle fuego a la casa pero ella ya estaba de camino.   

No entraré en detalles gráficos pero dos rollos de servilletas de papel después, 5 toallas de baño, 1 botella de lejía, 1 gran bolsa de juguetes contaminados y dos horas y media más tarde... la habitación seguía oliendo a mierda. 

Os juro que hago todo lo posible por demostrar a mis hijos que los quiero pero ellos me desafían haciendo cosas como éstas cuando menos me lo espero.   

En cualquier caso, mi propósito al escribir estas líneas no es hacer promoción de los métodos anticonceptivos ni hacer sentir miedo a los papás novatos, sino convencerme a mi mismo de lo gratificante que es la paternidad. 

¿Estás de acuerdo con este papá en apuros? ¡Dejadle vuestros comentarios constructivos!

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Source: Jesse Mab-Phea Hlll
Crédit Photo: Jesse Mab-Phea Hill

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