Viral : ¡Una ginecóloga casi vomita al ver ésto!

¡Una ginecóloga casi vomita al ver ésto!

¡Pobrecita!

Publié le par EspanolBuzz dans Viral
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¡Una ginecóloga casi vomita al ver ésto!

Todos sabemos que las personas que trabajan en hospitales deben afrontar cada día historias sorprendentes y fuera de lo común.

A veces, los propios profesionales sanitarios se convierten en parte de las situaciones más insólitas, divertidas o sorprendentes.

Aquí tenéis 13 ejemplos de historias que ellos mismos han compartid en las redes sociales:

“Una mujer vino con su bebé de 6 meses para hacerle un examen rutinario y traía en la mano lo que parecía ser un biberón de chocolate con leche. Le expliqué que no era recomendable dar chocolate al pequeño y ella me interrumpió diciendo: No se preocupe, esto no es chocolate, es café. ¡Le encanta!”

“Soy farmacéutico. Un día, una mujer vino a por un anillo vaginal. Cuando regresó un mes más tarde, ¡lo traía puesto en la muñeca!”

“Trabajo como enfermera en EE.UU. Hace unas semanas, tuve que luchar con el hijo de una de mis pacientes. ¡Pensaba que había congelado a su madre! Veía que el termostato marcaba 23º Celsius. Yo intenté explicarle que 23º no era una temperatura fría en absoluto, pero él no dejaba de vociferar y gritar: ¿No le parece que 23º es frío? AQUÍ HACE 23 JODIDOS GRADOS (23º Farenheit equivalen a -5º Celsius). Él joven se volvía cada vez más irascible. El supervisor, el encargado de seguridad, y yo misma tratamos de explicare la diferencia entre grados Farenheit y Celsius, pero nuestras explicaciones no le convencían y tuvimos que sacarlo fuera del hospital. Era un hombre educado, de unos 30 años pero jamás había oído hablar de los grados Celsius. Realmente pensó que estábamos inventando eso para ocultar el hecho de que estábamos matando a su madre”.

“Una paciente tenía que hacerse una prueba de ETS (enfermedades de transmisión sexual). Estaba furiosa e insistía en que solo había tenido un compañero. Decía que no importaba si él era promiscuo porque siempre habían tomado precauciones en sus relaciones, ¡y porque siempre limpiaba el condón después de cada uso!”

“Soy veterinario. Una vez, tuve que explicar a una pobre señora que en lugar de garrapatas, lo que había intentado quitar a su perra eran los pezones.”

“A un hombre le iban a amputar un pie. Antes de la operación debía firmar un formulario de consentimiento. No parecía estar preocupado. Cuando le pregunté si era consciente de que le iban a amputar un pie, me dijo que sí pero que le daba igual porque le iba a salir otro rápidamente”.

“Yo tenía una paciente a la que le habían prescrito parches de estrógenos. Debía ponerse uno cada día. En la siguiente visita, me comentó que no le gustaban los parches porque ya no le quedaba sitio para ponerse más. ¡Se había estado poniendo un parche cada día sin retirar el anterior!”.

“La madre de mi mejor amigo es enfermera en el hospital de una zona con fuerte criminalidad. Una vez tuvo que convencer a la familia de un difunto de que no se podía hacer un trasplante de cerebro a una víctima que tenía una bala en el cráneo”.

“Soy enfermera. Un día, estaba en la sala de descanso cuando se activó la alerta de un paciente. Salí corriendo a la habitación poniéndome en lo peor. Cuando llegué, vi que un familiar del paciente le había quitado los electrodos y se los estaba poniendo él en la espalda. Me dijo que le dolía la espalda porque debía tener un pinzamiento en el nervio y que solo había tomado prestados los electrodos de su familiar durante unos minutos”.

“Yo conocí a una mujer que medía la temperatura de la siguiente forma: calentaba su horno, metía la mano dentro y después la ponía en la frente del niño. ¡Me dijo que su bebé tenía 120º de fiebre!

“Como enfermera pediátrica, tuve que explicar a varios padres que no debían dar Coca Cola a sus bebés”.

“Yo tenía a una chica de 16 años, que pensaba que estaba embarazada pero no tenía la menor idea de dónde se encontraba su vagina. Cuando le expliqué cuál era la localización correcta de sus partes genitales, me respondió señalando su ombligo: “creía que le vagina era “ésto”. Me dijo que su novio intentaba penetrarla por el ombligo y por detrás y por eso creía que estaba embarazada”.

“Soy farmacéutico. Un día, una mujer nos dijo que el medicamento para su alergia a los gatos no era efectivo. La cuestión era que ella había comprado un inhalador en spray y rociaba al gato con él”.

¿Te has sentido identificado con alguna de estas historias? ¡Esperamos que no! ¡Compártelas con tus amigos !!

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Source: Ayoye · Crédit Photo: Ayoye

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